miércoles, 3 de abril de 2013

El rol de China en el conflicto entre las Coreas


South Asia
Una posible guerra entre las dos Coreas ha figurado mucho en las noticias occidentales en días recientes. Aunque este tema no es explícitamente sobre China, sí compete a una zona geopolítica de mucha influencia para el gigante asiático, por lo cual creo relevante publicar esta entrada. Como un poco de contexto, analicemos la relación de China con las dos Coreas:

China y Corea del Norte mantienen una buena relación bilateral  que data de la época de la Guerra Fría. Durante la Guerra de Corea en 1950, China apoyó a la parte norte, de régimen comunista, debido a la concordancia de ideales políticos. La relación ha perdurado y en 2009 se cumplieron 60 años de relaciones bilaterales entre ambos países. Además, desde 1961 existe un tratado de ayuda mutua y cooperación mediante el cual China se compromete a brindar asistencia militar a Corea del Norte en caso de cualquier ataque externo. La validez del mismo es hasta el 2021, por lo que de suscitarse algún incidente bélico contra Corea del Norte, China se vería obligada a intervenir a pesar de que enemistarse con Corea del Sur y Estados Unidos no es el escenario ideal dada su política exterior actual de amistad, cooperación y conciliación.

En el caso de Corea del Sur, las relaciones diplomáticas entre Beijing y Seúl fueron establecidas hasta 1992, esto debido en parte a que históricamente la relación de Corea del Sur fue con la República de China (hoy Taiwán) y no con la República Popular China (hoy China). A pesar de las diferencias políticas, el intercambio comercial ha sido próspero e incluso se habla de un posible acuerdo de libre comercio entre ambos países a partir de que Corea del Sur suscribió uno con Estados Unidos en 2007.

La relación de China con ambas Coreas se hacía evidente incluso en el ámbito estudiantil. Cuando yo estudiaba en la Universidad de Lenguas y Cultura de Beijing, gran parte de mis compañeros estudiantes de chino mandarín eran surcoreanos. No obstante, también había uno que otro norcoreano. El perfil de los estudiantes variaba drásticamente: mientras que los surcoreanos eran más jóvenes, abiertos y conocedores de lo extranjero, los norcoreanos que conocí eran por lo general personas adultas de muy bajo perfil, gente discreta que solamente iba de la escuela al dormitorio pero que nunca acudían a fiestas o eventos sociales. Mientras que los surcoreanos eran más coloridos y alegres, los norcoreanos me parecían más sombríos y sobrios de carácter. 

Lo anterior lo entendí mejor cuando visité Corea del Sur. Visitar Corea del Norte era como un sueño guajiro, pues aunque sí había agencias de viajes selectas que organizaban recorridos a aquél país, los precios eran exorbitantes (más para mi bolsillo de estudiante), además de que se decía de que el turista no podía andar libremente sino que debía estar siempre junto al grupo en donde las visitas estaban restringidas a los destinos permitidos por el gobierno, y  donde tener contacto real con nacionales era misión imposible. Corea del Sur resultó entonces mucho más barato, fácil y atractivo de visitar, y fue estando ahí cuando pude acercarme lo más posible físicamente a Corea del Norte mediante una visita a la Zona Desmilitarizada en el famoso paralelo 38.

Esta zona fue establecida en 1953 al término de la Guerra de Corea, y se convirtió en la frontera internacional de facto entre las dos Coreas. En el acuerdo de armisticio que le dio origen, ambas partes accedieron a ubicar sus tropas a 2000 metros de la línea frontal, creando así una zona de amortiguamiento de 4 km, la cual hoy día puede ser visitada en uno de los múltiples tours que se ofrecen al Área de Seguridad Conjunta en Panmunjom. La línea de demarcación se aprecia claramente hasta hoy día, e indica exactamente el lugar de la firma del acuerdo. Debido a que los riesgos de hostilidad nunca han cesado, hay soldados de ambos países que patrullan el área, y pueden moverse libremente por la zona desmilitarizada más nunca cruzar la línea divisoria.
Vista desde la parte sur hacia el edificio de Corea del Norte. Soldados de cada país  vigilan  su lado, sin jamás cruzar la línea divisoria pues sería tomado como hostilidad hacia el país vecino.

A la izquierda de la línea, Corea del Norte; a la derecha de la misma, Corea del Sur.
El Área de Seguridad Conjunta recibe a muchos turistas al año. Si uno entra por Corea del Sur, como lo hice yo, los soldados dan una breve introducción en donde explican el contexto del surgimiento de la zona y hacen que uno firme un documento que los libra de responsabilidad en caso de ataque enemigo durante la visita, que pudiese resultar en heridas de gravedad o muerte del turista. Firmar el documento y proceder con el recorrido se sintió como entrar a una película de acción norteamericana. También se hacen advertencias constantes durante el recorrido de no apuntar con el brazo y los dedos hacia ningún punto de Corea del Norte, y mucho menos ondear la mano en forma de saludo, puesto que los norcoreanos registran todo y toman fotografías que después utilizan como propaganda para argumentar que los extranjeros “saludan” al régimen comunista. 

En su momento, esta visita me pareció más un espectáculo turístico bien montado que una posibilidad real de amenaza; pero debe ser por alguna razón que soldados de ambas Coreas y contingentes internacionales patrullan el área hoy día a pesar de que la guerra terminó ya hace más de 50 años. Será interesante observar el desarrollo de los hechos y sobretodo ver si China logra exitosamente convertirse en un mediador eficiente entre Seúl, Pyongyang y Washington.


martes, 2 de abril de 2013

¿Cómo se vivió la gripe AH1N1 para los mexicanos en China?

A propósito del reciente surgimiento del virus H7N9 en China, se me ocurre platicarles cómo se vivió la crisis de la gripe porcina causada por el virus AH1N1 -cuyo origen se le achacó a México- en China, en los ojos de los mexicanos que en 2009 vivíamos allá.

Antes de empezar establezcamos contexto: China es un pueblo con gran memoria histórica y colectiva; un pueblo que nunca olvida su pasado pero que vive en el presente y se mueve hacia un futuro cuidadosamente planeado y de visión a largo plazo. Uno de los acontecimientos dramáticos en su historia reciente fue el azote del SARS en 2004, que causó muchos estragos entre la población así como la dura condena y crítica de la comunidad internacional.

Debido a eso, no era de sorprenderse su reacción ante la amenaza del virus AH1N1 en 2009, originado en México, que amenazaba con dispensarse rápidamente en su país con posibilidad de causar aún más estragos que el SARS. Pero muchos mexicanos no lo vieron de esa forma, lo cual causó tensión entre ambos países.

Lo recuerdo bien: Fue en abril del 2009 cuando empezaron a escucharse noticias sobre el surgimiento del virus en México. Cada día se anunciaba un nuevo caso de infección y muerte, el gobierno mexicano tomaba medidas estrictas para evitar el contagio y la OMS continuaba elevando el nivel de alerta por contingencia sanitaria a una velocidad impresionante. Ante esta situación, pasé por varias etapas:

a) Sorpresa y negación.Todo fue muy repentino y la gravedad de la situación escalaba meteóricamente (al menos en los medios de comunicación). Yo no podía creer que desde afuera, México pareciera el escenario de un churro hollywoodense al estilo de "Ébola" y "Contagion". No era posible que eso fuera cierto, ¡y menos en México!

b) Preocupación leve seguida de terror. Cada día se anunciaban más muertes por contagio. Comencé a preocuparme por mis familiares y amigos cuando dijeron que el virus había aparecido ya en el norte del país, pero ellos me decían que todo estaba bien y que no conocían a ningún infectado. Aún así, los medios pintaban un escenario fatal. Con el paso de los días pasé de la preocupación al terror y quería volver de inmediato a México para morir junto a los míos.

c) Nacionalismo exacerbado. Las reacciones negativas del mundo entero contra México no se hicieron esperar: alertas de viaje sugiriendo posponer y cancelar visitas a nuestro país, imposición de nuevas restricciones migratorias para mexicanos en varios países, y en caso de viaje, cuarentenas obligatorias por el simple hecho de ostentar pasaporte mexicano (aunque uno no residiera en México). En Internet comencé a ver que circulaban chistes y bromas sobre la influenza y los mexicanos, como una playera que decía "fui a México y lo único que traje fue la gripe porcina". ¡Era indignante!

China no fue la excepción de los países que nos trataron con reserva, y fueron famosos los casos de "discriminación" a mexicanos. No obstante, la mayoría de las quejas provenían de mexicanos que estaban allá de paso o de turismo, mas no por los residentes quienes entendíamos con mayor facilidad que China, habiendo pasado por una situación similar con el SARS pocos años atrás, reaccionó tomando precauciones un tanto extremas sin otro propósito más que el de proteger a su población de un contagio masivo del mortal virus. Sin embargo, la relación bilateral entre China y México pasó por tiempos difíciles en esos días, y el gobierno mexicano incluso envió un avión a China con el propósito expreso de regresar a México a cualquier connacional que sintiera que su integridad estaba en riesgo.

d) Nacionalismo revertido. A raíz de lo anterior, mucho se atacó a China en la prensa mexicana. Algunos mexicanos dieron fuertes declaraciones donde explicaban el supuesto maltrato que habían recibido en China, o escribían comentarios groseros y ofensivos contra los chinos en artículos de periódico, redes sociales y blogs. La tensión iba en aumento y fue entonces cuando surgió dentro de mi un "nacionalismo revertido": descubrí que no me gustaba que atacaran a mi patria adoptiva. ¿Por qué la gente era tan crítica y no intentaba ponerse en los zapatos ajenos? Llegué a defender a China a capa y espada uniéndome a grupos en redes sociales como "Mexicanos Felices en China" de Facebook, dando entrevistas a periódicos de mi ciudad y escribiendo notas que circulé entre mis amigos y conocidos tratando de explicar el por qué de la reacción china ante la situación, que después terminaron siendo citados hasta en la misma prensa china como el China Today.

e) Desolación. Cuando los días más duros de la crisis pasaron y las alertas sanitarias fueron levantadas, poco a poco el país entero volvió a la normalidad. Me sorprendía descubrir correos electrónicos plagados de mensajes en cadena alusivos a la gripe porcina, enviados por mexicanos mismos en un intento por dejar atrás el trago amargo y teñirlo con humor, típico del mexicano. Una vez más intenté comprender esa característica que tenemos los mexicanos de reírnos de nosotros mismos, pero no pude. Lo único que me quedó fue un sentimiento exacerbado de tristeza y desolación, pues a raíz de la contingencia sanitaria el turismo a México se desplomó y la economía mexicana recibió un severo golpe que nos afectó a todos.

Pero en vez de recibir malos tratos por parte de mis conocidos chinos, que pudieran haber estado temerosos de un contagio por el mero hecho de mi nacionalidad, lo que recibí fue empatía. El sistema de salud chino con facilidad me permitió acceder a la vacuna contra el virus, de la cual aún conservo mi certificado que aquí les comparto:

Un amigo taxista me preguntó que cómo estábamos en México a raíz de la situación, y al ver mi cara de pesar y tristeza me consoló diciendo que la paranoia y el rechazo internacional pronto pasarían, y que pronto habría otra noticia que se pondría de moda y acapararía los encabezados. "No te preocupes", me dijo, "todo se resolverá pronto. Nosotros ya vivimos eso".



lunes, 1 de abril de 2013

Peng Liyuan: la nueva Primera Dama china

El modelo Marido Presidente + Esposa Famosa parece estar de moda en el mundo entero y China no es la excepción. Siguiendo el patrón de Nicolás Sarkozy y Carla Bruni en Francia, y el de Enrique Peña Nieto y Angélica Rivera en México, se suman a la lista Xi Jinping y Peng Liyuan. Así que he decidido dedicar esta entrada a la nueva primera dama china.

¿Por qué hablar de la nueva primera dama de China, Peng Liyuan, cuando el foco de los medios debería ser su esposo, el nuevo presidente Xi Jinping? Porque a pesar de llevar pocos días a cargo de la segunda potencia económica mundial, los reflectores han decidido enfocarse en resaltar la belleza y elegancia de la nueva primera dama, quien además de ser tradicionalmente conocida por los medios debido a su carrera en la música, hoy día ya compite con otras primeras damas de buen gusto ampliamente reconocido como Michelle Obama.

El Embajador de México en China, Jorge Guajardo, compartió con sus seguidores la euforia que Peng Liyuan está causando entre los ciudadanos chinos:

Destacó en los medios la siguiente fotografía durante la primera gira oficial del nuevo Presidente y su esposa a Tanzania, en la cual la cantante/primera dama se caracterizó por portar un fino guardarropa de marcas nacionales. El efecto que está causando es tal que las mujeres chinas están corriendo a las tiendas para intentar vestirse como ella, al estilo del efecto que Kate Middleton ha causado en Inglaterra. Esto, además de fortalecer la imagen de los líderes chinos dentro y fuera del país, contribuirá a la meta del gobierno de aumentar el consumo doméstico para seguir hacer creciendo su economía de forma más sostenible, iniciando por el mundo de la moda nacional en un país ávido por consumir marcas extranjeras como símbolo de estatus.

Adentrémonos en conocer más sobre la bella Peng Liyuan: es muy admirada porque habiendo nacido pobre, logró explotar su habilidad nata para el canto y salir de su ciudad natal, estudiar en el Conservatorio Chino de Música y salir con un oficial del partido que después se convertiría en Presidente de China. A la edad de 18 años se unió como civil cantando en el Ejército de Liberación Popular, y siguió brillando como cantante de música popular. Su participación más destacada era como solista cada año durante el espectáculo del Año Nuevo Chino, rol estelar que tuvo durante 24 años. Hoy día también es Embajadora de Buena Voluntad para la OMS en cuestiones concernientes al SIDA.

Peng Liyuan tiene un excelente perfil para llenar los zapatos de primera dama, orgullosamente china en toda la extensión de la palabra: procedencia, crianza, educación y hasta en sus gustos en la moda.

Será interesante observar de cerca el rol que Peng Liyuan desempeñará durante el mandato de su marido, pues muchos especulan que contrastará mucho con el bajo perfil de sus predecesoras.

miércoles, 13 de febrero de 2013

Mi primer año nuevo chino

Llegué a vivir a China a mediados de febrero del 2007 después de muchas horas de vuelo, un día de retraso en San Francisco y 3 horas en autobús de Shanghai a Hangzhou, a donde mis compañeros becarios y yo arribamos ya entrada la noche. El autobús que nos transportaba se estacionó justo frente al edificio que sería nuestro dormitorio dentro de la universidad. ¡Cuál fue nuestra sorpresa al ver que un grupo de mexicanos desconocidos nos recibió con fuegos artificiales y mucha algarabía, en solidaridad con las festividades por el Año Nuevo Chino! Luces de todas formas, sonidos y colores engalanaban aquella noche estrellada iluminando hasta el más recóndito rincón de la bóveda celeste y dejando estupefacto a cualquier espectador. Durante media hora los majestuosos fuegos artificiales continuaron tronando en el cielo, así que a los recién llegados no nos quedó duda de que estábamos en el país donde se inventó la pólvora.
Aquí una fotografía desde la ventana de mi querida Gaby Hdz en Shanghai 2013, para que se den una idea.

Lo cierto es que el Festival de Primavera, mejor conocido como el Año Nuevo Chino según el calendario lunar, es la festividad más importante para el pueblo chino, equivalente a lo que para nosotros en México representa la Navidad. Debido a que la fecha exacta la determina el calendario lunar y no solar al cual nosotros estamos acostumbrados, cada año cae en diferente día y mes, que generalmente oscila entre finales de enero y principios de marzo del año gregoriano. Este año, por ejemplo, inició el pasado 10 de febrero. Una de las costumbres más arraigadas para conmemorar la ocasión es la utilización desmesurada de fuegos artificiales en cualquier lugar y a cualquier hora del día, y los mexicanos nos unimos con alegría a los festejos de la cultura local aprovechando la ocasión como un buen pretexto para hacer fiesta y alegrar nuestros corazones en medio del gélido invierno que por lo general se siente en China en esas fechas del año.
Sin pensar en la contaminación, nadie niega la belleza de un lindo espectáculo de fuegos artificiales. Es deslumbrante y hasta romántico. El problema principal está a la hora en la que uno ya ha visto suficiente y decide intentar dormir. Digo "intentar" porque es difícil, muy difícil, tener que conciliar el sueño a pesar de un constante estruendo afuera de tu ventana que te hace sentir como si estuvieras pasando la noche en medio de un campo de guerra. Así se vive China durante un Año Nuevo.

Así como todos los mexicanos queremos ir a casa a pasar la Navidad en familia, los chinos también corren a sus hogares durante las festividades de Año Nuevo, que por lo general implican una semana de vacaciones del trabajo y escuela. El problema es que el pueblo chino es muy numeroso, tanto así que la movilización de personas que trabajan hacia sus lugares de origen en la víspera de esta festividad es una de las migraciones más grandes del mundo. Un consejo importante que no debes ignorar si piensas visitar este país en estas fechas es que el transporte público, de cualquier índole, será una pesadilla. Para empezar, serás afortunado si consigues comprar un boleto en tren o en autobús para estas fechas, y si lo logras, prepárate para viajar como sardina, apretujado entre miles y miles de personas a quienes no les importan las incomodidades que tengan que pasar con tal de llegar a su casa a compartir la fecha con sus familias. Miren por ejemplo esta fotografía del Washington Post con motivo del Año Nuevo Chino 2013:


Otra peculiaridad es que según las creencias de este pueblo, los animales del Zodiaco Chino influyen en cada año lunar de forma sistemática de acuerdo a ciclos de 12 años, confiriéndole a cada uno atributos y predicciones diferentes. Este año 2013, por ejemplo, será el Año de la Serpiente, en el cual se predice ocurrirán cosas inesperadas como resultado de planes muy elaborados pero ocultos a la vista. Es un año en el que todos debemos utilizar nuestra inteligencia y estar muy alertas porque si no lo hacemos alguien más se aprovechará de nosotros. Este sitio contiene un muy buen resumen de las predicciones generales de este año así como para cada signo en particular.

Existen aún más tradiciones que giran en torno a esta grandiosa festividad, pero hasta aquí dejaremos esta entrada y continuaremos en otras. Por lo pronto, que tengan todos un feliz año nuevo chino.
新年快乐2013!





miércoles, 23 de enero de 2013

Distancia


Dicen que la distancia más corta entre A y B es una línea recta, y cuando hay una emergencia en casa y estás lejos de ella, indudablemente quieres regresar allá lo más rápido posible. Pero al ver a México y a China en el mapa mundial me doy cuenta de que la cosa no es tan sencilla como parece.

En línea recta, a simple vista de un mapa, hay dos posibles rutas (verde y morada):


1. México -> Océano Atlántico-> África -> Medio Oriente -> China  (línea verde)
2. México -> Océano Pacífico -> Japón -> China (línea morada)
(No hagan caso a las líneas dibujadas, pues no son exactas y son solamente para darles una vaga idea de las alternativas de las que hablo).

La realidad no es tan sencilla como en el mapa. Al contrario, lo más común para un viaje por vía aérea desde México hasta China o viceversa, está ejemplificado por la línea naranja: el avión vuela hacia el norte del globo, cruza continentes sobrevolando el estrecho de Bering, luego Rusia y finalmente desciende a China. Normalmente el tiempo de viaje toma un día, si no es que más. Y si además contamos la diferencia en la zona horaria puede incluso ser más tiempo. El caso es que yo nunca llegué a mi casa, proveniente desde China, sin haber pasado al menos 24 horas en aviones y aeropuertos, y además bastante cansada por el horario volteado.

El tema de la distancia es una consideración importante al pensar mudarse a un país tan lejano como China. Afortunadamente los modernos medios de transporte y la tecnología nos ayudan a aminorar los efectos de la distancia en las relaciones interpersonales. No obstante, en una emergencia, no es lo mismo ver a un familiar por Skype o Facetime a estar junto a esa persona en la cama de hospital, sosteniendo su mano en un momento difícil.

Este blog se lo dedico a mi papá quien se puso mal de salud recientemente. Agradezco a Dios no estar lejos en este momento y no tener que pensar en cuál ruta tomar para regresar a México lo más pronto posible, pues afortunadamente ya estoy en casa y me encuentro a su lado en estos difíciles momentos.

lunes, 14 de enero de 2013

Sobre por qué mis pulmones me agradecen habernos marchado de China


Son innumerables las buenas experiencias que tengo de Beijing, pero en días como los recientes en que los índices de contaminación en el aire han sobrepasado de forma exorbitante cualquier medición, agradezco por ya no tener que respirar ese aire tan nocivo. ¡Sólo Dios sabe cómo están mis pobres pulmones luego de haber vivido ahí durante tres años ininterrumpidos!

Esta era la vista desde mi departamento en el Distrito de Chaoyang, Beijing, en el cual solía vivir en el 2010:

Las tres imágenes corresponden a la misma escena en tres días con niveles de contaminación muy diferente. La frecuencia de los días claros y azules de la primera imagen era muy baja, mientras que la de cielo de apariencia neblinosa y  sin mucha visibilidad, como la de la última imagen, describen mejor el panorama urbano más común de la capital china. La regla es simple: a mayor contaminación menor visibilidad. Aunque a simple vista parezca neblina densa, en realidad es la contaminación la que opaca la visión. En China, la principal razón de esto es que el carbón sigue siendo la principal fuente de energía. En este invierno particularmente crudo en que el uso del nuanqi (sistema central de calefacción) ha sido elevado, se ha consumido más carbón y por lo tanto mayor contaminantes que se liberan a la atmósfera, pues cabe mencionar que el carbón es uno de los materiales más sucios y contaminantes del planeta…. 

Nuestro sistema respiratorio y sus diferentes órganos son los mejores indicadores de la contaminación: cuando el nivel de partículas nocivas se concentra en el aire, se siente extrema resequedad en la garganta y falta de aire en los pulmones al respirar. Lo irónico es que cuando vives dentro de esa nube no piensas tanto en ella y hasta la ves normal, como en la famosa analogía de la rana sumergida en agua caliente del documental "Una verdad inconveniente" de Al Gore. Bien dicen que los seres vivos a todo nos acostumbramos, así que en lugares tan contaminados como Beijing, a pesar de haber alertas de salud, la mayor parte de las actividades económicas y productivas continúan a reserva de que mucha gente utiliza mascarillas para reducir la inhalación de contaminantes. Sin embargo, al ver escenas como la de la siguiente imagen capturada para ABC News que se registró ayer en Beijing, honestamente creo que una simple mascarilla de tela no es de mucha ayuda. Juzguen ustedes mismos mediante este video y la siguiente imagen:


No hay duda de que China continúa en su camino a convertirse en una pujante nación, pero definitivamente no puede pagar el precio ambiental que costaría el hacerlo de la misma forma que las potencias occidentales. Por eso, los planes de crecimiento económico de China deben incluir estrategias para hacerlo de forma sustentable y en armonía con el ambiente, y evitar a toda costa panoramas como el de la imagen anterior.

Para conocer la calidad diaria del aire en Beijing, recomiendo seguir el monitor de la Embajada de Estados Unidos en China, que puede ser encontrado en su página web y en Twitter @BeijingAir.

Ustedes, queridos lectores, ¿estarían dispuestos a respirar este aire a cambio de buenas oportunidades de desarrollo profesional y un alto ingreso?



viernes, 11 de enero de 2013

La mexicana de la pulsera de jade

He aquí una fotografía de la mano de "la mexicana de la pulsera de jade". ¿Sospechas quién es? ...¡Adivinaste! Soy yo. Y esta es mi mano izquierda en el teclado en que actualizo Sinobservaciones. 
Desde hace casi siete años, fecha en que visité China por primera vez, porto esta pulsera de jade verde alrededor de mi muñeca izquierda. Aunque dicen que el buen jade es muy caro, el precio de este ejemplar fue orgullosamente negociado por una servidora en el Mercado de la Seda de Beijing (lo cual me hace dudar de su autenticidad pero... ¡qué importa, se ve bien bonita!) y simboliza el inicio de mi larga relación con aquél místico país. Además de ser el primer artículo que compré en China, no se ha roto ni desgastado a pesar de múltiples golpes. Me la quito solamente cuando es estrictamente necesario por lo cual se ha convertido en algo así como mi icono personal.

Lo confieso: los motivos iniciales para adquirirla fueron puramente estéticos: el jade me enamoró desde que lo vi por vez primera. Su pureza, su color, tu textura... ¡todo en el jade me encantó! Con el paso del tiempo y mayormente gracias a pláticas con curiosas mujeres chinas que se acercaban a averiguar por qué yo portaba una (siendo que tradicionalmente sólo las mujeres chinas las usan), con el tiempo fui aprendiendo el valor real que este objeto y sus propiedades. He aquí algunos datos curiosos:

a. Valor cultural. La relación histórica entre China y el jade es muy antigua, y esta piedra ha sido utilizada para la fabricación de una gran variedad de accesorios e instrumentos. Hoy día, poseer jade tiene también una connotación socio económica: puesto que el buen jade es muy caro, brinda un alto estatus a su poseedor.

b. Salud. ¿Sabías que al jade se le atribuyen propiedades de curación y energía? Se dice que esta piedra semipreciosa posee una energía positiva tal que protege de hostilidades, alivia miedos y fobias, influye positivamente en los sistemas inmunológico, respiratorio y de circulación (es por eso que portar la pulsera en la mano izquierda, que conecta con el corazón, es la práctica más común entre las mujeres chinas), y hasta que ayuda a curar el riñón y los ojos. Increíble, ¿no? Para saber más del jade y sus propiedades da clic aquí.

c. Estética. Ver a mujeres chinas portando pulseras de jade en su mano izquierda es una imagen muy común, por salud y por apariencia. Es lo normal y hasta tradicional. Cuando andes en el extranjero y te topes con alguna chica oriental que porte pulsera de jade en la mano izquierda, ahí tienes un claro indicador de que muy posiblemente es originaria de China.

Si sé escribir bien, para estas alturas ya debo de haberte convencido de comprar jade. Pero OJO: hay que tener cuidado porque las imitaciones del jade abundan. El vidrio pintado es el material más común que se utiliza en las réplicas falsas de la piedra semi-preciosa. No obstante, hay algunos consejos para reconocer el jade original, pero eso ya será objeto de otra entrada.